CEIP NTRA SRA DE LA LUZ. (Arroyo de la Luz) Blog de dedicado a los alumnos/as de 5º Primaria. También se publicará actividades y experiencias realizadas
viernes, 30 de enero de 2015
La Luz de Arroyo. Noticias6: Regalos de Reyes, Día de la Paz, Biblioteca, etc
Aquí tenéis un nuevo número de nuestro canaltv: LA LUZ DE ARROYO
jueves, 29 de enero de 2015
CATEDRAL DE COIMBRA (PORTUGAL)
Nombre
de la catedral y ciudad donde se encuentra.
Está situada en la plaza principal
cerca de la Universidad de Coímbra.
Fecha
de su construcción.
Comenzó a construirse en 1598 y se
inauguró en 1680.
Estilo
arquitectónico.
Manierismo-barroco
Religión
Católica.
Historia.
Originalmente fue la Iglesia del
Colegio de los Jesuitas que se había instalado en 1541. Comenzó a
construirse en 1598 por un arquitecto responsable del proyecto de los
jesuitas de Portugal, Baltazar Álvares, influida por la Iglesia de
S. Vicente de Fora. En 1772, los jesuitas fueron expulsados de
Portugal por el Marqués de Pombal, en 1772, hizo transferir la sede
episcopal de Coímbra de la Catedral Vieja a la espaciosa iglesia
jesuítica.
Esculturas
y Cuadros.
La fachada está marcada por fuertes
líneas y tiene cuatro estatuas de santos jesuitas. En la parte
superior de la fachada la decoración es barroca que contrasta con
las partes más bajas de estilo manierista. El interior es de una
nave abovedada con capillas laterales y crucero con bóveda y cúpula.
El transepto y el presbiterio están decorados con enormes retablos.
La sillería del coro y la pila bautismal fueron traídas de la
Catedral Vieja.
LOCALIZACIÓN:
REALIZADO POR:
DAVID
SERGIO
JAVIER
jueves, 22 de enero de 2015
CATEDRAL DE LISBOA (Portugal)
HISTORIA.
Santa
Maria Maior de Lisboa o Sé
de Lisboa es
la catedral de Lisboa e
iglesia más antigua de la ciudad. Desde el inicio de la construcción
en el año 1147,
el edificio ha sido modificado en varias ocasiones y ha sobrevivido a
varios terremotos. Actualmente es el resultado de una mezcla de
distintos estilos arquitectónicos.
Lisboa es
sede de una diócesis desde
el s.
IV d. C.. Después
del periodo de dominación visigoda,
la ciudad fue conquistada por los musulmanes y se mantuvo bajo
control árabe desde el siglo
VIII hasta
el siglo
XII, aunque se
permitía a los cristianos vivir en Lisboa y los alrededores.
HISTORIA.
Santa Maria Maior de
Lisboa o Sé
de Lisboa es
la catedral de Lisboa e
iglesia más antigua de la ciudad. Desde el inicio de la construcción
en el año 1147,
el edificio ha sido modificado en varias ocasiones y ha sobrevivido a
varios terremotos.
En 1147,
la ciudad fue reconquistada por un ejército de soldados portugueses
dirigidos por Alfonso
Henríquez y
cruzados del norte europeo que participaban en la Segunda
Cruzada. Un
cruzado inglés llamado Gilbert
de Hastings fue
elegido obispo y se construyó una catedral en el lugar en que se
encontraba la mezquita principal.
El primer edificio fue construido entre
1147 y las primeras décadas del siglo
XIII en
estilo Románico tardío.
En aquel tiempo, las reliquias de San
Vicente de Zaragoza (patrón
de Lisboa) se llevaron a la catedral desde el sur del país. A
finales del siglo
XIII, el
rey Dionisio
I de Portugal construyó
un convento gótico y
su sucesor, Alfonso
IV convirtió
la capilla principal en panteón real para sí y su familia. En 1498,
la reina Leonor fundó la Misericordia de
Lisboa en una de las capillas del convento de la catedral.
La Misericordia es
una institución caritativa católica que luego se expandió por
otras ciudades y que fue muy importante en Portugal y
en sus colonias.
Los terremotos siempre han sido un problema
para Lisboa y para su catedral. Durante los siglos XIV y XVI se
produjeron varios, pero el peor de todos fue el 1755,
que destruyó la capilla gótica y el panteón real. El convento y
varias capillas también se vieron afectadas por el terremoto y por
el fuego posterior. La catedral fue reconstruida en parte y, a
principios del siglo XX, se le dio el aspecto que presenta en la
actualidad tras una profunda restauración. En los últimos años,
diversas excavaciones han descubierto restos romanos, árabes y
medievales en el entorno de la catedral.
El Tesoro
de la iglesia conserva
vestimentas, reliquias y artefactos de distintas épocas para los
curiosos de éstos tiempos lejanos y aunque muy parecido
al Monasterio
de los Jerónimos,
el Claustro de
la Catedral conserva restos romanos, medievales y árabes, lo que le
diferencia del Monasterio. Para entrar al claustro hay que pagar un
pequeño monto, pero muy bien que vale la pena.
Si te interesan las
iglesias, también querrás.Panteón Nacional ,
que además tiene unas vistas impresionantes sobre la ciudad.
Aparte de Alfama,
hay otra Lisboa de trazado medieval, algo menos intrincada que la
anterior, que sube por la Rua de Santo Antonio da Sé hacia Castelo,
y que tiene como parada imprescindible la Sé, corazón de esta zona
lisboeta. La
Sé es la Catedral de Lisboa, y el nombre por el que es conocida
también es el del barrio. Ambos barrios, Alfama y Sé, constituyen
la Lisboa más
meridional y volcada al Tajo.
Se puede ver desde muchos puntos de la
ciudad, con su perfil reconocible, y recuerdo la subida gris bajo la
lluvia intermitente por la Rua Conceinçao y el Largo da Sé, pasando
por las iglesias de Madalena y Santo António, hasta topar con esa
curiosa fachada-muralla.
.
El interior de la Sé de Lisboa
MAPA DE
LOCALIZACION DE LAS CIUDADES DONDE SE ENCUENTRAN LAS CATEDRALES DE
BRAGA, LAMEGO, EVORA Y LISBOA.
Este
aspecto románico de la fachada da paso a un interior oscuro,
sencillo y austero. Las capillas góticas esconden bellezas como la
tumba del caballero Lopo Fernandes Pacheco, la fuente en la que San
Francisco fue bautizado, decorada comenzó a construir en 1332, y en
su interior se pueden ver restos romanos, árabes y medievales que
han visto la luz tras excavaciones recientes.
Los
arcos exteriores son apuntados sobre columnas de capiteles decorados
con temas vegetales, y todavía conserva elementos del estilo
románico con imágenes antropomórficas o de animales.
Hay
otro lugar en la Sé que requiere el pago de entrada, aunque no
llegamos a visitarlo: por 2’5 euros podremos ver el
tesoro de la catedral. El tesoro contiene en sus cuatro salas una
colección de objetos de orfebrería, vestimentas religiosas,
imágenes, manuscritos y reliquias relacionadas con San Vicente,
llegadas a Lisboa desde Cabo San Vicente en 1173.
con
azulejos del santo predicando a los peces, el retablo de la Capilla
de Bartolomeu Joanes o un nacimiento navideño hecho de corcho,
madera y barro en 1766.
El
claustro gótico de la Sé de Lisboa se
puede ver previo pago de 2’5 euros. Se sustenta sobre arcos dobles
con capiteles tallados, en un estilo similar al del Monasterio de los
Jerónimos aunque mucho más pequeño, menos proporcionado y
esplendoroso. Se
Reliquias
que se encuentran en el interior de la catedral.
una
colección de objetos de orfebrería, vestimentas religiosas,
imágenes, manuscritos y reliquias relacionadas con San Vicente,
llegadas a Lisboa desde Cabo San Vicente en 1173.
con
azulejos del santo predicando a los peces, el retablo de la Capilla
de Bartolomeu Joanes o un nacimiento navideño hecho de corcho,
madera y barro en 1766.
El
claustro gótico de la Sé de Lisboa se
puede ver previo pago de 2’5 euros. Se sustenta sobre arcos dobles
con capiteles tallados, en un estilo similar al del Monasterio de los
Jerónimos aunque mucho más pequeño, menos proporcionado y
esplendoroso. Se
Reliquias
que se encuentran en el interior de la catedral.
ALTAR MAYOR.
una
colección de objetos de orfebrería, vestimentas religiosas,
imágenes, manuscritos y reliquias relacionadas con San Vicente,
llegadas a Lisboa desde Cabo San Vicente en 1173.
con
azulejos del santo predicando a los peces, el retablo de la Capilla
de Bartolomeu Joanes o un nacimiento navideño hecho de corcho,
madera y barro en 1766.
El
claustro gótico de la Sé de Lisboa se
puede ver previo pago de 2’5 euros. Se sustenta sobre arcos dobles
con capiteles tallados, en un estilo similar al del Monasterio de los
Jerónimos aunque mucho más pequeño, menos proporcionado y
esplendoroso. Se
Reliquias
que se encuentran en el interior de la catedral.
ALTAR MAYOR.
una
colección de objetos de orfebrería, vestimentas religiosas,
imágenes, manuscritos y reliquias relacionadas con San Vicente,
llegadas a Lisboa desde Cabo San Vicente en 1173.
con
azulejos del santo predicando a los peces, el retablo de la Capilla
de Bartolomeu Joanes o un nacimiento navideño hecho de corcho,
madera y barro en 1766.
El
claustro gótico de la Sé de Lisboa se
puede ver previo pago de 2’5 euros. Se sustenta sobre arcos dobles
con capiteles tallados, en un estilo similar al del Monasterio de los
Jerónimos aunque mucho más pequeño, menos proporcionado y
esplendoroso. Se
Reliquias
que se encuentran en el interior de la catedral.
ALTAR MAYOR.
MAPA DE
LOCALIZACION DE LAS CIUDADES DONDE SE ENCUENTRAN LAS CATEDRALES DE
BRAGA, LAMEGO, EVORA Y LISBOA.
REALIZADO POR:
EVA ,LUCIA , IVAN Y FRANCISCO
REALIZADO POR:
EVA ,LUCIA , IVAN Y FRANCISCO
jueves, 8 de enero de 2015
catedral de Lamego (Portugal)
LA
CATEDRAL DE LAMEGO
Se trata de una catedral gótica,
que conserva la torre
campanario cuadrada
original, pero el resto de la arquitectura refleja las modificaciones
realizadas en los siglos XVI y XVIII, entre ellos
un claustro renacentista con
una docena de
arcos y bien proporcionado.
Su
origen es anterior a la fundación de la nacionalidad, pero pasó por
diversas alteraciones a lo largo del tiempo, particularmente en los
siglos XVI y XVIII. La fachada actual es el resultado de aquellas
reconstrucciones. En su interior, de tres naves, sobresalen la
decoración de las bóvedas, los retablos del transepto y los órganos
del siglo XVIII. Junto a ella se halla un interesante museo de arte
sacro con una riquísima colección.
IMÁGENES DEL
INTERIOR DE LA CATEDRAL DE LAMEGO.
LOCALIZACIÓN.
Realizado por Eva , Iván , Lucia y Francisco 5 º B
domingo, 21 de diciembre de 2014
viernes, 12 de diciembre de 2014
Catedral de Braga (PORTUGAl)
HISTORIA.
La
arquitectura románica de la catedral de Braga tiene una fuerte
inspiración francesa sobre todo procedente de la zona del Languedoc
y Auvernia, destacan las dos torres en la fachada principal, aunque
durante el paso de los siglos haya sufrido muchas modificaciones: en
el siglo XII se construyó el templo con cruz latina bajo el primer
arzobispo de la sede, San Geraldo (1096-1102). El pórtico de finales
del siglo XV, cerrado en el siglo XVIII por la bellísima reja de
forja que el arzobispo D. Diogo de Sousa (1505-1532) mandara hacer
para proteger la capilla mayor; y, también en la fachada, la gran
piedra de armas del arzobispo D. Rodrigo de Moura Teles (1704-1728),
el edículo y el coronamiento de las torres, colocados en las
primeras décadas del siglo XVIII.
El
interior, con tres naves cubiertas con madera separadas con arcos de
diafragma que sostienen las cubiertas de las naves, transepto y
cabecera con cinco capillas, el crucero se manifiesta al exterior y
decorado con ricos capitales decorados, el con junto es profundamente
austero siguiendo los esquemas de la orden de Cluny, dos de sus
principales promotores San Geraldo y Don Mauricio Brudino pertenecían
a esta Orden religiosa. Esta decorada con temas vegetales y los
animales enfrentados que se esculpen en los ángulos de los capiteles
y en las arquivoltas. En el período barroco se abrieron grandes
ventanas, se transformaron los altares, todas las paredes se
cubrieron con estuco y pinturas; la Catedral se convirtió en una
celebración, un llamado a los sentidos. Y se mantuvo así hasta
mediados del siglo XX, cuando las obras realizadas en las entre 1930
y 1950 por la Dirección General de Edificios y Monumentos Nacionales
restituyeron el supuesto prospecto medieval del templo, según los
criterios de restauración entonces de moda. Excepto la capilla
mayor, todas las capillas de la cabecera mantuvieron las alteraciones
de arquitectura y retablos que habían recibido en el siglo XVIII.
En
el subsuelo de la capilla mayor todavía se conservan vestigios
arqueológicos del primitivo templo paleocristiano y del Medievo. En
1509, D. Diogo de Sousa patrocinó la construcción de una nueva
cabecera, trazada por el arquitecto João de Castilho, que en ella
dejó un original testimonio de la arquitectura del gótico nacional
tardío, bien visible en su bellísima bóveda de combados. Al
arzobispo se le debe, igualmente, un retablo perdido de piedra y el
frontal del altar, habiendo sabido conservar la magnífica imagen
francesa de Santa María de Braga, del siglo xiv.
El
diseño de las capillas del transepto fue influenciado por el de la
sacristía, habiendo sido todas ellas alteradas a principios del
siglo XVIII por el maestro cantero Manuel Fernandes da Silva.
Destacamos el revestimiento de azulejos de la Capilla de San Pedro de
Rates, pintado en 1715 por António de Oliveira Bernardes, con
representaciones de escenas de la vida del santo, y la finísima
talla neoclásica de la Capilla del Santísimo Sacramento, así como
su magnífico frontal, tallado en 1718 por el maestro Miguel Coelho e
inspirado en un cuadro de Rubens, el Triunfo de la Iglesia.
La
sacristía, trazada por el arquitecto real João Antunes en 1698, fue
ejecutada por los pedreros Pascoal Fernandes y su hijo Manuel
Fernandes da Silva. Su arquitectura fue intensamente novedosa para la
Braga de aquel tiempo, pero la ciudad no supo continuar en esa senda,
volviendo fácilmente a los viejos valores maneiristas.
En
el coro alto, la sillería y los órganos, de talla dorada, son obras
excepcionales de concepción y ejecución. La sillería (1737) se le
debe al tallador y arquitecto de Oporto Miguel Francisco da Silva.
Las cajas de los órganos (1737-1739) fueron talladas y esculpidas
por Marceliano de Araújo en una increíble profusión de los más
característicos elementos de la talla de estilo juanino, abundando
las figuras esculpidas, sátiros y delfines. La parte mecánica se le
debe al maestro organista gallego Fray Simão Fontanes. Todo el
conjunto se encuentra dominado por los Esponsales de la Virgen,
composición de frescos pintada durante la misma campaña de obras
por Manuel Furtado de Mendonça.
En
el subsuelo de la capilla mayor todavía se conservan vestigios
arqueológicos del primitivo templo paleocristiano y del Medievo. En
1509, D. Diogo de Sousa patrocinó la construcción de una nueva
cabecera, trazada por el arquitecto João de Castilho, que en ella
dejó un original testimonio de la arquitectura del gótico nacional
tardío, bien visible en su bellísima bóveda de combados. Al
arzobispo se le debe, igualmente, un retablo perdido de piedra y el
frontal del altar, habiendo sabido conservar la magnífica imagen
francesa de Santa María de Braga, del siglo xiv.
El
diseño de las capillas del transepto fue influenciado por el de la
sacristía, habiendo sido todas ellas alteradas a principios del
siglo XVIII por el maestro cantero Manuel Fernandes da Silva.
Destacamos el revestimiento de azulejos de la Capilla de San Pedro de
Rates, pintado en 1715 por António de Oliveira Bernardes, con
representaciones de escenas de la vida del santo, y la finísima
talla neoclásica de la Capilla del Santísimo Sacramento, así como
su magnífico frontal, tallado en 1718 por el maestro Miguel Coelho e
inspirado en un cuadro de Rubens, el Triunfo de la Iglesia.
La
sacristía, trazada por el arquitecto real João Antunes en 1698, fue
ejecutada por los pedreros Pascoal Fernandes y su hijo Manuel
Fernandes da Silva. Su arquitectura fue intensamente novedosa para la
Braga de aquel tiempo, pero la ciudad no supo continuar en esa senda,
volviendo fácilmente a los viejos valores maneiristas.
En
el coro alto, la sillería y los órganos, de talla dorada, son obras
excepcionales de concepción y ejecución. La sillería (1737) se le
debe al tallador y arquitecto de Oporto Miguel Francisco da Silva.
Las cajas de los órganos (1737-1739) fueron talladas y esculpidas
por Marceliano de Araújo en una increíble profusión de los más
característicos elementos de la talla de estilo juanino, abundando
las figuras esculpidas, sátiros y delfines. La parte mecánica se le
debe al maestro organista gallego Fray Simão Fontanes. Todo el
conjunto se encuentra dominado por los Esponsales de la Virgen,
composición de frescos pintada durante la misma campaña de obras
por Manuel Furtado de Mendonça.
En
el subsuelo de la capilla mayor todavía se conservan vestigios
arqueológicos del primitivo templo paleocristiano y del Medievo. En
1509, D. Diogo de Sousa patrocinó la construcción de una nueva
cabecera, trazada por el arquitecto João de Castilho, que en ella
dejó un original testimonio de la arquitectura del gótico nacional
tardío, bien visible en su bellísima bóveda de combados. Al
arzobispo se le debe, igualmente, un retablo perdido de piedra y el
frontal del altar, habiendo sabido conservar la magnífica imagen
francesa de Santa María de Braga, del siglo xiv.
El
diseño de las capillas del transepto fue influenciado por el de la
sacristía, habiendo sido todas ellas alteradas a principios del
siglo XVIII por el maestro cantero Manuel Fernandes da Silva.
Destacamos el revestimiento de azulejos de la Capilla de San Pedro de
Rates, pintado en 1715 por António de Oliveira Bernardes, con
representaciones de escenas de la vida del santo, y la finísima
talla neoclásica de la Capilla del Santísimo Sacramento, así como
su magnífico frontal, tallado en 1718 por el maestro Miguel Coelho e
inspirado en un cuadro de Rubens, el Triunfo de la Iglesia.
La
sacristía, trazada por el arquitecto real João Antunes en 1698, fue
ejecutada por los pedreros Pascoal Fernandes y su hijo Manuel
Fernandes da Silva. Su arquitectura fue intensamente novedosa para la
Braga de aquel tiempo, pero la ciudad no supo continuar en esa senda,
volviendo fácilmente a los viejos valores maneiristas.
En
el coro alto, la sillería y los órganos, de talla dorada, son obras
excepcionales de concepción y ejecución. La sillería (1737) se le
debe al tallador y arquitecto de Oporto Miguel Francisco da Silva.
Las cajas de los órganos (1737-1739) fueron talladas y esculpidas
por Marceliano de Araújo en una increíble profusión de los más
característicos elementos de la talla de estilo juanino, abundando
las figuras esculpidas, sátiros y delfines. La parte mecánica se le
debe al maestro organista gallego Fray Simão Fontanes. Todo el
conjunto se encuentra dominado por los Esponsales de la Virgen,
composición de frescos pintada durante la misma campaña de obras
por Manuel Furtado de Mendonça.
Los
órganos.
La
sillería del altar Mayor.
El
claustro data de principios del siglo XIX; reemplaza a otro, gótico,
que estaba quedando en ruinas a finales del siglo XVIII. Establece
una relación con el Tesoro de la Catedral y con las Capillas de D.
Lourenço Vicente, nombre del arzobispo que la reconstruyó –
también conocida por Capilla de los Reyes – y de Nuestra Señora
de la Piedad. En la primera, de estilo gótico, además del túmulo
del arzobispo, se guardan los túmulos de los condes D. Henrique y D.
Teresa.
EL
CLAUSTRO.
En
la Capilla de Nuestra Señora de la Piedad, fundada por D. Diogo de
Sousa en 1513, se guarda el túmulo del prelado, obra de un artista
anónimo de Coimbra, que tal vez sea el mismo que labró los túmulos
de los padres de D. Afonso Henriques, dispuestos en la capilla
anterior. La imagen original de la Señora de la Leche, obra de otro
artista natural de Coimbra, el desconocido Maestro de los Túmulos
Reales, se encuentra ahora aquí recogida. Y también merecen
atención algunos de los retablos, como el de Nuestra Señora de la
Buena Memoria, de estilo rococó.
Capilla
de Nuestra Señora de la Piedad.
Junto
a la puerta lateral que da a la Calle del Souto se localiza el
Claustro de San Amaro, donde subsiste un ábside, tal vez
perteneciente al proyecto original de la Catedral, cuya bóveda está
cubierta por una pintura de finales del siglo XV.
Existen
otras dos capillas, de implantación autónoma, que también forman
parte del conjunto monumental. La Capilla de San Geraldo de la cual
apenas permanece la estructura de las paredes, fue mandada construir
por el arzobispo Geraldo de Moissac, en honor de San Nicolás fue
inicialmente construida en el siglo XII. Sufrió las más variadas
alteraciones, sobre todo en el período barroco, habiendo sido su
fachada totalmente rehecha durante la gran campaña de restauración
de los años 40. El espacio interior, renovado por el arzobispo D.
Rodrigo de Moura Teles, que aquí colocó su túmulo, tiene las
paredes recubiertas de azulejos, atribuibles a António de Oliveira
Bernardes
Capilla
de San Geraldo.
En
1418-1467 el arzobispo Fernando da Guerra, después de ser
considerado santo Geraldo de Moissac, dedicó la capilla a este
arzobispo de Braga, y el santo sepultado en el retablo principal.
La
capilla está decorada en talla barroca. Los azulejos se atribuyen al
pintor Antonio de Oliveira Bernardes (1662-1731).
En
el suelo está la sepultura de Rodrigo de Moura Teles, arzobispo de
Braga.
La
Capilla de la Gloria es obra del arzobispo D. Gonçalo Pereira
(1236-1248). Las paredes laterales ostentan una decoración
geométrica organizada en enormes cuadrados, sin duda uno de los más
antiguos testimonios de pintura al fresco subsistentes entre
nosotros. El túmulo del arzobispo, que se encuentra colocado aquí,
fue contratado por Maestro Pero y por Telo Garcia, en 1334.
Capilla
de la Gloria.
La
Capilla de los Reyes situada entre el nuevo claustro y el claustro de
Santo Amaro, es de estilo gótico, mandada construir en
agradecimiento por la victoria en la Batalla de Aljubarrota, en la
cual José I de Portugal, prometió la construcción del Monasterio
de Santa Maria da Vitória da Batalla. Esta capilla fue mandada hacer
por el arzobispo de Braga Lorenzo Vicente, que estuvo en la Batalla
de Aljubarrota y prometió construir una capilla en Braga, honrando a
la Virgen.
En
la capilla de los reyes están las tumbas de los padres de Alfonso I
de Portugal, Conde Henrique, y Teresa, además de la tumba de Lorenzo
Vicente.
Al
lado de la Catedral, con acceso a partir del claustro, se encuentra
el Tesoro de la Catedral, creado el 25 de marzo de 1930 y que recoge
múltiples piezas reunidas a lo largo del tiempo.
La
sagrada familia.
Las
esculturas románicas de la catedral también tiene una gran
influencia francesa: La portada esta decorada con escenas de la
Chanson de Roland (canción de gesta francesa).
Dentro
de la escultura gótica destaca en la capilla de la Gloria el
sepulcro de don Gonzalo Pereira, construida en 1332, en sus pies se
levantan seis leones y
en
cada uno de sus lados mayores se abran doce arcos apuntados, con un
sentido arquitectónica, en donde se representan los doce apóstoles
en una cara y en la otra el mismo número de diáconos.
En
la cabecera del túmulo se representa el Cristo de la Cruz, la
Virgen, San Juan el león y el toro, símbolo de los evangelistas
Marcos y Lucas. En los pies se representa la Virgen con el niño. En
la parte superior está la imagen yaciente del arzobispo. Se
encuentre descansando sobre una almohada que es flanqueada por
ángeles, el arca fue construida por Tello García.
LOCALIZACIÓN
DE LA CATEDRAL.
Catedral de Évora (Lisboa)
LA
CATERAL DE EVORA.
HISTORIA.
La catedral
de Évora (cuyo
nombre original en portugués es Basílica
Sé Catedral de Nossa Senhora da Assunção)
está emplazada en el centro
histórico de Évora y
constituye
unos de
los monumentos más
importantes de la ciudad.
La
ciudad de Évora fue
conquistada por los ejércitos cristianos en el año 1166, la
construcción de la primitiva catedral se inició, poco después, en
1186, dedicada a la Virgen María, siendo consagrada en 1204. Se
trata de un edificio marcado por la transición entre el
estilo románico y
el gótico.
El templo ha sido objeto de distintas reformas y ampliaciones desde
su primitiva construcción. Entre 1317 y 1340 se le incorporó el
claustro de puro estilo gótico, en los siglos
XV y XVI se
añadieron el coro alto, el púlpito, el baptisterio y
la capilla de Nuestra Señora de la Piedad, también conocida como
Esporão, de estilo manuelino,
por último en la primera mitad del siglo XVIII, se construyó en
estilo barroco la capilla mayor.
La figura histórica más importante asociada con la catedral, fue la del cardenal y rey Enrique I de Portugal, apodado el piadoso, que fue arzobispo y cardenal de Évora. El cardenal Enrique, era hermano del rey Juan III de Portugal y sucedió en la corona de Portugal a su sobrino nieto Sebastián I de Portugal, tras la muerte de éste en la Batalla de Alcazarquivir. Con el fallecimiento del cardenal en 1580, se inició una crisis sucesoria, en la corona portuguesa, que acabó con el nombramiento de Felipe II de España como rey de Portugal.
La fachada principal de la catedral, cubierta con granito rosa, muestra influencias de la catedral de Lisboa, así como de alguna otra catedral española como la de Salamanca y Zamora.1 Destaca la portada de forma porticada, con arco ojival y seis arquivoltas, las columnas están rematadas con una serie de esculturas en marmol, que representan a los apóstoles y que fueron ejecutadas alrededor de 1330, siendo atribuidas a los maestros Pero y Telo de Garcia.2 Flanqueando la portada se levantan dos torres asimétricas, ambas iniciadas en el periodo medieval y completadas durante el siglo XVI. Sobre el nártex, se abre una gran ventanal con tracería gótica que ilumina el interior del templo. Como otras iglesias portuguesas de la época, los muros exteriores se encuentran almenados y decorados con arcadas con ménsulas. También destaca sobremanera el cimborrio que se levanta en el crucero del templo, con una fila de ventanas que inundan el transepto y rematado por una aguja o chapitel.
IMÁGENES
DE LA FACHADA:
Esculturas
de mármol.
EL INTERIOR.
La catedral de Évora, construida en su fase inicial entre 1280 y 1340, fue ejecutada siguiendo el modelo de la planta de la catedral de Lisboa, que había sido construida en la segunda mitad del siglo XII en estilo románico. Los constructores de la catedral de Évora, como sucede en la de Lisboa, diseñaron un templo de cruz latina, con tres naves siendo la central de una mayor altura que las dos laterales.
Realizado por:Eva ,IVAN , lUCÍA Y fRAN
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